El Kbis, o extrait Kbis, es la prueba oficial de que una sociedad francesa está inscrita: un extracto del registro mercantil francés que expide el greffe, la secretaría judicial adscrita a cada tribunal mercantil, algo parecido a una certificación de nuestro Registro Mercantil. Lo llaman el «DNI» de la empresa, y bancos, arrendadores y proveedores lo piden constantemente. Si creas o compras una sociedad en Francia, tendrás que entregar el tuyo; si trabajas con una empresa francesa, como cliente o como proveedor, lo más probable es que recibas el suyo. El Kbis es también uno de los documentos de empresa más falsificados: en un comunicado de junio de 2024, Infogreffe, la agrupación de los secretarios de los tribunales mercantiles franceses, indicaba que las estafas con el Kbis habían aumentado «más de un 100 %» en 2024 respecto a los dos años anteriores juntos (Infogreffe). Esto es lo que conviene saber para entregarlo con criterio y para que no te engañen con el de otro.
¿Qué es exactamente un Kbis?
Es un extracto del registre du commerce et des sociétés (RCS), el registro mercantil francés. Lo expide el greffe del tribunal mercantil, «lo que le da el valor de documento público» (entreprendre.service-public.gouv.fr), un acte authentique, cuyo contenido hace prueba reforzada en el derecho francés. Solo existe para las sociedades y los comerciantes inscritos en el RCS: un artesano o un profesional liberal que trabaja como empresario individual (entreprise individuelle, algo parecido a nuestro autónomo) no tiene Kbis.
¿Cuánto cuesta? Unos 3 euros: según la tarifa de Infogreffe actualizada el 1 de marzo de 2026, 2,44 euros en persona en el greffe, 3,06 euros por vía electrónica y 4 euros por correo (Infogreffe); una respuesta ministerial de abril de 2026 cita todavía las tarifas anteriores, algo más altas. El administrador puede obtenerlo gratis para su propia empresa con MonIdenum, el servicio de identidad digital de Infogreffe, como recuerda el Gobierno francés en una respuesta al Senado (Senado francés, MonIdenum). La excepción son las empresas inscritas en los departamentos de Bas-Rhin, Haut-Rhin y Mosela, en Alsacia-Mosela, cuyos administradores tienen que dirigirse a su greffe (LegalPlace, que también explica el trámite).
¿Cuánto tiempo es válido? No tiene un plazo de validez legal. En la práctica es «generalmente válido 3 meses como máximo», porque la mayoría de los destinatarios exigen un extracto reciente (LegalPlace). Así que una carta que te invita a «renovar tu Kbis» pagando es una estafa.
¿Sigue siendo imprescindible el Kbis?
Cada vez menos. Desde el 1 de noviembre de 2021 ya no se exige en 55 trámites administrativos: basta con el SIREN, el número de nueve cifras que identifica a cada empresa francesa, porque la propia Administración consulta los datos (Direction générale des entreprises). «Por ejemplo, ya no es necesario aportar un extracto Kbis para presentarse a una licitación pública», confirma el Gobierno (Senado francés).
Sobre todo, existe una alternativa gratuita: el extracto del registre national des entreprises (RNE), el registro nacional de empresas francés, también llamado attestation d'immatriculation (certificado de inscripción). Cualquiera puede descargarlo con el SIREN en data.inpi.fr o en el Annuaire des entreprises, el directorio público de empresas del Gobierno (INPI); el INPI es la oficina francesa de la propiedad industrial, que lleva el RNE. El extracto acredita los datos que contiene «a la fecha de su expedición y salvo prueba en contrario», y ha sustituido al Kbis «en numerosos trámites administrativos» (entreprendre.service-public.gouv.fr). Para tus socios comerciales privados, el extracto del RNE es «en principio también suficiente», «salvo normas particulares», precisa la DGE, la dirección general de empresas del Gobierno francés (DGE).
¿Quién te lo pedirá de todos modos? Tu banco puede seguir exigiéndolo para abrir una cuenta (ver el episodio dedicado a la cuenta de empresa), igual que el arrendador de un local comercial. Tus clientes profesionales, por su parte, deben comprobar que estás inscrito para cualquier contrato de al menos 5000 euros sin IVA, al firmarlo y después cada seis meses (Código de Trabajo francés, art. R8222-1). La norma no les obliga a pedir el Kbis: también basta un presupuesto o una carta comercial con tu denominación, tu dirección completa y tu número RCS, junto con la attestation de vigilance de la Urssaf, el organismo que recauda las cotizaciones sociales y que acredita que estás al corriente de pago (Código de Trabajo francés, art. D8222-5). El extracto del RNE solo se menciona ahí para las empresas artesanas.
¿Y en España? El equivalente es la información del Registro Mercantil, que «es público»: la nota simple, o nota informativa, sirve para informarse, pero solo la certificación que expide el registrador es «el único medio de acreditar fehacientemente el contenido de los asientos del Registro» (BOE, Reglamento del Registro Mercantil, arts. 12, 77 y 78). Las dos se pueden pedir por internet en la sede electrónica del Colegio de Registradores (Registradores), y no tienen un precio único: los honorarios los fija el arancel de los registradores mercantiles, aprobado en 1973, y dependen de la información que se solicite (Registradores, BOE). Vale el mismo reflejo que en Francia: pide tú mismo la información de la sociedad en vez de fiarte del PDF que te han enviado.
¿Cómo se comprueba un Kbis que te envían?
Un Kbis auténtico lleva, según Infogreffe, «el código QR único de autenticación y el código datamatrix que lo acompaña», «la Marianne en filigrana» (el emblema de la República Francesa), «el sello del greffe» y «la firma del secretario judicial» (Infogreffe). Estos elementos se pueden copiar, pero permiten hacer una comprobación.
El código de verificación. Arriba a la derecha del Kbis, junto al código QR, figura un código de diez caracteres, entre cifras y letras. Se introduce en el servicio de control de Infogreffe (controle.infogreffe.fr), o se escanea el código QR: la página muestra la fecha del pedido, la denominación y el número de inscripción de la sociedad, o avisa de que ningún documento corresponde a ese código (Actradis, Once For All). Si el código QR lleva a un dominio que no es de Infogreffe, desconfía: es el mecanismo que describimos en nuestro artículo sobre los códigos QR trampa.
El contraste. La comprobación más segura no depende del documento recibido: teclea tú mismo el SIREN en el Annuaire des entreprises o en data.inpi.fr, y compara denominación, dirección, administradores y capital. También puedes pedir tú mismo un Kbis actualizado por unos 3 euros.
El RIB que acompaña al Kbis. Un falso proveedor suele enviar un Kbis convincente junto con un RIB falso, el justificante con los datos de la cuenta que expiden los bancos franceses. El Kbis no prueba nada sobre la cuenta bancaria: comprueba los datos llamando al proveedor a un número que ya tengas, como explicamos en Factura PDF falsificada.
¿Por qué se multiplican los Kbis falsos?
Porque abren puertas: un crédito, el alquiler de equipos, una cuenta de proveedor. En el mismo comunicado, Infogreffe afirma que dos tercios de las empresas declararon al menos un intento de fraude, que más del 30 % de las empresas víctimas sufrieron un perjuicio superior a 10 000 euros, y el 15 %, superior a 100 000 euros (Infogreffe). El comunicado no precisa cómo se obtuvieron estas cifras.
Otras dos formas de fraude se dirigen a los propios administradores:
- las webs falsas de pedido, que venden un Kbis acompañado de «suscripciones mensuales costosas» (Infogreffe). Una pregunta en el Senado francés cita a un empresario de Mosela al que una sociedad suiza cobró cinco veces 60 euros (Senado francés). Infogreffe mantiene un listado de estas webs y cartas (Infogreffe);
- la usurpación de sociedad, en la que un estafador presenta en el greffe actas falsas de junta o falsas cesiones de participaciones para figurar como socio o administrador, y obtener así Kbis «falsos auténticos» de la sociedad (Village de la Justice). De ahí el interés de vigilar los cambios que se publican sobre tu propia sociedad.
¿Cómo enviar tu propio Kbis?
Los datos del Kbis son públicos. Pero el documento en sí, firmado y sellado, puede servirle a otra persona: para hacerse pasar por tu empresa ante un proveedor, por ejemplo. Algunos reflejos:
- pregúntate si de verdad hace falta un Kbis: para un trámite administrativo, el SIREN suele bastar; para un socio comercial privado, puede valer el extracto gratuito del RNE;
- pon una marca de agua en la copia: «Para la apertura de cuenta de proveedor [nombre], octubre de 2026». El Estado francés ofrece el servicio FiligraneFacile, que hace que un documento sea «inutilizable para cualquier otro uso que el indicado en la marca de agua» (INC), y Marca de agua PDF añade este tipo de mención en tu navegador, sin enviar el archivo a un servidor (ver adónde van tus archivos PDF en línea). Ajusta la opacidad para que el código de verificación y el código QR sigan siendo legibles, de modo que el destinatario pueda comprobar su autenticidad;
- no modifiques el contenido: un Kbis retocado, aunque sea para ocultar un dato, se convierte en un documento falso.
Glosario
Kbis: extracto del registro mercantil francés (RCS), expedido por el greffe, que acredita la existencia de una sociedad mercantil.
RCS: registre du commerce et des sociétés, el registro mercantil francés, que llevan los greffes de los tribunales mercantiles.
Extracto del RNE: extracto del registre national des entreprises, el registro nacional de empresas; es gratuito y abarca todas las empresas, incluidos artesanos y profesionales liberales.
Infogreffe: agrupación de interés económico de los secretarios de los tribunales mercantiles franceses, que distribuye los Kbis.
Código de verificación: código de diez caracteres impreso en el Kbis, que permite comprobar su autenticidad en la web de Infogreffe.
Pon una marca de agua a un Kbis antes de enviarlo, sin subirlo: PDFKami, en tu navegador.