Cómo funciona
Suelta el PDF, escribe su contraseña —la que sirve para abrirlo, o la contraseña de propietario si la tiene— y la herramienta genera una copia descifrada: se abre sin pedir nada y desaparecen las restricciones de impresión, copia o modificación. Práctico para un extracto bancario o una nómina cuya contraseña hay que teclear cada vez, o que un portal rechaza por estar cifrado. El descifrado lo hace tu navegador con qpdf, compilado en WebAssembly: ni el archivo ni la contraseña se envían a ninguna parte.
Preguntas frecuentes
¿Se puede abrir un PDF cuya contraseña he perdido?
No. La herramienta quita una protección de la que tienes la clave; no la adivina. Un PDF cifrado con AES-256 y una buena contraseña no se puede forzar: si la has olvidado, pide una copia nueva a quien te lo envió.
Mi PDF se abre sin contraseña pero no deja imprimir: ¿puede la herramienta quitar esa restricción?
Sí, si conoces su contraseña de propietario, la que fijó las restricciones: escríbela y la copia generada ya no tendrá ninguna. Sin ella, la solicitud se rechaza, aunque el archivo se abra sin contraseña.
¿El archivo desbloqueado es idéntico al original?
Sí, salvo por el cifrado: páginas, texto, enlaces, marcadores y archivos adjuntos se conservan tal cual. Una firma electrónica, en cambio, no sobrevive: se refiere a los bytes del original, y el archivo se reescribe.